Los blancos, con un segundo cuarto espectacular (28-11) y un gran juego de equipo con Sergio Rodríguez al mando, se adelantan en la eliminatoria y se sitúan a un paso de las semifinales.
El Real Madrid cumplió con su condición de favorito y se impuso en el Palacio de los Deportes al Blusens Monbus en el primer partido de la serie de cuartos de final. El conjunto que dirige Pablo Laso basó la victoria en el segundo cuarto con un parcial de 28-10, exhibiendo una vez más la profundidad de su plantilla liderada por Sergio Rodríguez (15 puntos y cinco asistencias), y con Mirotic, Rudy, Sergio Rodríguez, Begic y Darden, por encima de los 10 de valoración, frente a un equipo gallego que aguantó los primeros trece minutos. Los madridistas podrían cerrar su pase a las semifinales en el segundo encuentro que se disputará en Santiago de Compostela.
La colección de premios recibidos por los madridistas en los prolegómenos del encuentro no amedrentó a un conjunto gallego que arrancó con siete puntos en dos minutos (3-7, min. 2) y que fue por delante durante casi todo el primer cuarto. La conexión Andrés Rodríguez-Mejri-Kendall y la propuesta de un juego rápido y sin complejos pusieron en aprietos a una defensa blanca todavía por desperezarse. Rudy y Mirotic, con cinco puntos cada uno, y las dos faltas del gigantón tunecino Mejri y su sustituyo Hummel, fue lo mejor de un Real Madrid muy acertado en el tiro libre (10/11) que le permitió seguir el ritmo visitante (22-25, min. 10).
La fortaleza de los locales como equipo se hizo notar en un segundo cuarto demoledor. Esperaron el momento adecuado y lanzaron un ataque que hirió casi de muerte a su rival. La intensidad defensiva aumentó considerablemente con Reyes y Slaughter abajo, impidiendo a los visitantes anotar con la facilidad del primer acto. Eso les permitió desplegar todo su repertorio ofensivo bajo la magistral dirección del mejor base de la Liga, Sergio Rodríguez. Con el Chacho divirtiéndose (seis puntos y cinco asistencias) y contagiando al resto de compañeros, con un Rudy Fernández que se iba a la decena de puntos, el Real Madrid metió la directa y dejó atrás a los gallegos con un parcial de 28-11 para cerrar con +14 de ventaja el primer tiempo (50-36, min. 20).
Con el Blusens asfixiado por un Real Madrid en el que un nuevo actor, Draper, continuó con el trabajo del Chacho, desquiciando con su defensa a Andrés Rodríguez, con Begic dominado ambas zonas (nueve puntos en nueve minutos) y un Darden muy activo, la distancia se elevó a la máxima en el ecuador del tercer cuarto (59-39, min. 25). Esa sensación de superioridad y control del partido les pasó factura a los blancos en los siguientes minutos. Los gallegos, lejos de tirar el primer punto de la serie, aprovecharon el bajón de intensidad de su oponente para recobrar oxígeno con un gran trabajo en el rebote ofensivo y colocarse a diez puntos antes del inicio del último periodo. Corbacho, con dos triples, y Kendall (12 puntos) lideraron un parcial 17-7 a su favor (66-56, min. 30).
Fue el capitán, Felipe Reyes, el que se encargó de terminar con la leve reacción visitante con tres canastas seguidas. Lo más cerca que estuvo el Blusens del Real Madrid en los últimos diez minutos fue el 70-57 en el 32’ y el 82-69 en el 38’. La entrada de Sergio Rodríguez, tomando de nuevo el mando del partido, y las aportaciones de Slaughter y Mirotic certificó un gran estreno blanco en los playoff 2013, en el que hasta seis jugadores sobrepasaron la decena de puntos de valoración (90-75, min. 40).
La fortaleza de los locales como equipo se hizo notar en un segundo cuarto demoledor. Esperaron el momento adecuado y lanzaron un ataque que hirió casi de muerte a su rival. La intensidad defensiva aumentó considerablemente con Reyes y Slaughter abajo, impidiendo a los visitantes anotar con la facilidad del primer acto. Eso les permitió desplegar todo su repertorio ofensivo bajo la magistral dirección del mejor base de la Liga, Sergio Rodríguez. Con el Chacho divirtiéndose (seis puntos y cinco asistencias) y contagiando al resto de compañeros, con un Rudy Fernández que se iba a la decena de puntos, el Real Madrid metió la directa y dejó atrás a los gallegos con un parcial de 28-11 para cerrar con +14 de ventaja el primer tiempo (50-36, min. 20).
Con el Blusens asfixiado por un Real Madrid en el que un nuevo actor, Draper, continuó con el trabajo del Chacho, desquiciando con su defensa a Andrés Rodríguez, con Begic dominado ambas zonas (nueve puntos en nueve minutos) y un Darden muy activo, la distancia se elevó a la máxima en el ecuador del tercer cuarto (59-39, min. 25). Esa sensación de superioridad y control del partido les pasó factura a los blancos en los siguientes minutos. Los gallegos, lejos de tirar el primer punto de la serie, aprovecharon el bajón de intensidad de su oponente para recobrar oxígeno con un gran trabajo en el rebote ofensivo y colocarse a diez puntos antes del inicio del último periodo. Corbacho, con dos triples, y Kendall (12 puntos) lideraron un parcial 17-7 a su favor (66-56, min. 30).
Fue el capitán, Felipe Reyes, el que se encargó de terminar con la leve reacción visitante con tres canastas seguidas. Lo más cerca que estuvo el Blusens del Real Madrid en los últimos diez minutos fue el 70-57 en el 32’ y el 82-69 en el 38’. La entrada de Sergio Rodríguez, tomando de nuevo el mando del partido, y las aportaciones de Slaughter y Mirotic certificó un gran estreno blanco en los playoff 2013, en el que hasta seis jugadores sobrepasaron la decena de puntos de valoración (90-75, min. 40).
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