jueves, 23 de mayo de 2013

El mago Zinedine Zidane "Zizou"

Su llegada al club más laureado del mundo se produjo en verano de 2001. “Quería ganar la Copa de Europa, y la quería ganar con el Real Madrid”, dijo en su presentación. Y no se equivocó, puesto que un año después, el mismo Zidane conseguía el gol definitivo que daba la Copa de Europa al Real Madrid frente al Bayer Leverkusen en Glasgow. El público del Bernabéu ha podido disfrutar desde entonces de su exquisitez y de una elegancia inusual para un jugador de fútbol. 

En el punto de mira de los grandes
El 23 de junio de 1972 fue un gran año para el fútbol francés, y mundial. Nació Zinedine Zidane. Hijo de una familia de la Kabila argelina y el más pequeño de cuatro hermanos, el balón fue la almohada en la que interpretó sus primeros sueños. Caprichoso y de carácter tímido en la infancia, Zizou (el apodo se lo puso Christophe Dugarry) tenía, entonces, como profesión la de descascarillar, a pelotazos, las paredes de las casas de La Castellane, el humilde barrio de Marsella donde vio la luz.
Como cualquier chico de cualquier ciudad, la primera elástica que Zidane se enfundó fue la de La Castellane, el equipo del barrio, el de los amigos. Sus dotes no escaparon de los ojos de los técnicos del US Saint-Henri, equipo de un barrio próximo al que él vivía y que le daría la primera licencia. El US fue el escaparate donde sus dotes para el balompié empezaron a lucir.
El Cannes, su primer club profesional
Un dirigente del Cannes se ofreció a acogerle en su casa para que viviera con su familia mientras durara la prueba y la familia del centrocampista aceptó. El examen salió redondo. "Fui a Cannes para una semana y me quede seis años", dice Zidane a la hora de explicar su fichaje por este club. Jean Fernández, técnico del Cannes, no perdió el tiempo y con 16 años le subió al primer equipo. En 1989, el centrocampista debutaba contra el Nantes, en el estadio de La Beaujoire. El 8 de febrero de 1991, conseguiría su primer gol en Primera División y el presidente, Alain Pedretti, le regaló un Renault Clio rojo, tal y como le había prometido. El Cannes se clasificó para la Copa de la UEFA, pero el año siguiente no fue brillante y descendió a Segunda.
El 17 de agosto de 1994 fue seleccionado por primera vez con la selección absoluta de Francia. Sustituyó a Martins, en el minuto 63, e hizo dos goles. Zidane califica su debut con ¿Les Bleus? como "inolvidable" y lleva en su corazón su aventura en el Girondins: "Pasé cuatro temporadas fabulosas, exceptuando los seis primeros meses que fueron muy difíciles. La última, la 95-96, fue extraordinaria. Llegamos a la UEFA por la Intertoto y alcanzamos la final, pero el Bayern nos ganó". Tenía 24 años y había llegado el momento de "conocer otra cosa, una nueva experiencia". Sería en el extranjero, en Italia, concretamente en la Juventus de Turín.
Un ídolo en Turín
Zizou fue presentado el 3 de julio de 1996 en Turín. El francés no había tenido una actuación demasiado brillante en la Eurocopa 96, pero pronto se ganó el respeto de los turineses. En la primera temporada que ejerció de juventino, conquistó la Intercontinental (derrotó al River Plate de su ídolo Francescoli), la Supercopa de Europa, la Liga italiana y la Supercopa de Italia. El Real Madrid le privó, el 20 de mayo, de conquistar la Copa de Europa, pero supo resarcirse del revés: levantó la copa de campeón del Mundo en Francia 98 Cerró 1998 recibiendo el Balón de Oro, festejó el 99 siendo elegido por la FIFA como el Mejor Jugador del mundo y se terminó de consagrar en el 2000 conquistando la Eurocopa y siendo reelegido Mejor Jugador del año. Hasta Pelé quedó maravillado con su juego y exclamó: "Es el mejor de todos".
El fichaje más caro del fútbol mundial
Zidane se convirtió en el traspaso más caro del fútbol mundial. Pronto, el 23 de agosto, llegó su primer título, la Supercopa de España conquistada ante el Zaragoza. Zidane fue, poco a poco, conquistando el corazón del Bernabéu. La final de Glasgow, ante el Bayer Leverkusen, el 15 de mayo (día de San Isidro, patrón de Madrid) de 2002, grabó a fuego su nombre en el libro de oro del Real Madrid. Quizá no estuvo inmenso, seguramente no capitalizó el juego, a lo mejor no fue el protagonista absoluto de los 90 minutos. Le bastaron unos segundos, apenas dos o tres, para convertirse en un nuevo mito del madridismo. Los que tardó en enfocar en su cerebro privilegiado el "pase" de Roberto Carlos al pico izquierdo del área alemana para, apoyado sólo sobre la punta del pie derecho, como una bailarina, empalar con la zurda a la escuadra del arco rival. Pocas veces un gesto técnico tan perfecto sirvió para definir un título tan importante. Lógico: pocos futbolistas pueden hacer semejante truco de magia sobre un campo de fútbol.
Y aquel gol, el de la Novena, encumbró a Zidane a los altares del madridismo y sirvió para abrir la puerta de un histórico triplete internacional. Zidane dirigió la orquesta blanca que conquistó con solvencia la primera Supercopa de Europa en el palmarés del Club. El 3 de diciembre, en Yokohama (Japón), llegaba la tercera Copa Intercontinental ante el Olimpia de Asunción (2-0). Un triple hito difícil de repetir y que dio el máximo brillo posible a 2002, el año del Centenario. El 16 de mayo del 2006 Zidane se despedía con la camiseta madridista después de cuatro años en el Club en los que dejó su sello como excelente jugador y magnífica persona. 

Características
Zidane pertenece a la casta de los elegidos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario