Se acabó el calvario. Seguramente Casillas no olvidará nunca el 8 de junio como tampoco el 24 de enero, cuando se fracturó la mano en Mestalla. Han pasado 135 días sin jugar, con los focos apuntándole en el banquillo por decisión de Mourinho hasta que este sábado vuelva a jugar como tiene decidido Vicente Del Bosque.
El seleccionador no ha desvelado si será titular ante Haití, pero sus palabras de cariño han sido abundantes durante estos meses: "Desde la selección respaldamos a Iker. Es un jugador nuestro, de los que mejor nos ha representado y le tenemos mucho cariño", ha dicho Del Bosque del capitán.
Precisamente, la última vez que estuvo un largo tiempo en el banquillo fue con Del Bosque de entrenador. Durante casi tres meses al final de la temporada 2001/2002, César Sánchez le arrebató la portería e Iker recuperó su sitio en Glasgow, el día de La Novena, cuando salió al campo por la lesión de su compañero y salvó al Madrid contra el Bayer Leverkusen con unas cuantas paradas imposibles en el tramo final del encuentro.

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